Día -213 “¿Mal Día?”

No sé si decir que ayer fue un mal día para correr o fue una mala semana. Resulta que la semana pasada, por diferentes motivos pretextos no corrí. Como yo corro en el malecón y el martes fue el desfile, pues no pude correr, después el miércoles no sé qué pasó que tampoco y “ni modo que solo corra el jueves y sábado”, así que con media autorización del coach me tomé la semana de descanso.

Posiblemente de lo peor que he hecho, y no es que ahora me sienta super pro y que no pueda dejar de correr, al contrario, precisamente porque no lo soy es que dejar de hacer el ejercicio y la rutina 1 sola semana sin es muy mala idea.

Ayer fue mi primer día de entrenamiento de esta semana y la verdad es que me costó mucho trabajo. En primer lugar por la hora, me pusieron un cita por la tarde que se alargó y empecé a correr 2 horas después de lo habitual, después el lugar, tuve que correr en el fraccionamiento donde vivo porque ya no me daba tiempo ir y regresar al malecón, después el clima, el cual estaba delicioso como para estar empiernado, sumado a la flojera, esa que NO había existido en 2 o 3 meses y que ayer regresó a mi puerta con ideas de “empieza mañana”, y por último me tocaba intervalos de velocidad, que no se si ya lo he dicho pero es lo que más me mata de las versiones de entrenamiento… pues aún así cumplí con mi rutina, la cual la sentí más pesada que de costumbre.

Hoy tocan 55 minutos relax, eso me ayuda para no detenerme, pero sobre todo me va a ayudar acordarme de lo que me pasó por parar 1 semana para que no me queden ganas de volverlo a hacer.

La recompensa fue que otra vez volví a llegar cansado, listo para dormir a gusto y satisfecho del ejercicio logrado.

No vale la pena dejar el entrenamiento, no importa la hora ni el motivo, realmente, al menos a estas alturas, no vale la pena faltar ni 1 solo día con la rutina del entrenamiento.

Por cierto, el sábado el fondo tocan mis primeros 13K.

Día -281 “Debe ser la vista”

Pues ya pasaron las fiestas y la verdad es que NO me abandoné al placer de la comedera, me mantuve en el régimen pero obviamente con alguna que otra escapada por tanta variedad de antojo.

La corrida igual fue intermitente, tampoco la abandoné pero tampoco la mantuve al mismo ritmo.

Como todo buen mexicano empecé el año retomando todo, la alimentación y el ejercicio. Esta vez cambié el lugar, normalmente yo corro alrededor del fraccionamiento de la casa de ustedes, pero ahora entiendo a los perros el cómo se sienten encerrados, bastó con que me fuera al malecón para que me cambiará la visión, el ánimo y hasta el ritmo.

He podido correr mayor distancia y a mejor ritmo y es que definitivamente es muy diferente correr viendo el mar, el atardecer y con una ruta diferente que no es monótona.

Buen inicio de año corriendo en cada ruta 5km.